La estación de El Goloso toma su nombre del lugar en el que se encuentra: El Goloso, en el extremo norte de Madrid, junto a la carretera de Madrid a Colmenar Viejo y al complejo militar que lleva el mismo nombre. Las fuentes actuales de transporte identifican la parada como El Goloso y la sitúan en el servicio de Cercanías C-4/C-4b, con acceso desde la carretera de Colmenar Viejo.
El punto clave es la cronología. El Goloso no es simplemente una estación llamada por un cuartel moderno. Un estudio sobre cartografía militar registra una hoja de 1930 titulada El Goloso dentro de la serie Madrid y sus alrededores, mientras que un catálogo expositivo posterior identifica la colocación de la primera piedra del Cuartel del Goloso el 30 de enero de 1933, con asistencia de Manuel Azaña. Esto hace que el nombre sea anterior a la instalación militar visible que después lo popularizó.
La historia administrativa del entorno también apoya la lectura toponímica. Antes de la absorción de Fuencarral por Madrid, la descripción archivística del antiguo municipio señala que, en el momento del decreto de anexión de 10 de noviembre de 1950, Fuencarral contaba con varios barrios, entre ellos El Goloso. En la actualidad, el Ayuntamiento de Madrid enumera El Goloso como barrio 8.8 de Fuencarral-El Pardo, aunque el barrio moderno abarca zonas más amplias que el entorno inmediato del apeadero.
La estación pertenece además a la geografía ferroviaria del Directo Madrid-Burgos. Las historias ferroviarias citan El Goloso como apeadero en torno al kilómetro 10,44 de la línea Madrid-Burgos, inaugurada oficialmente el 4 de julio de 1968. Su uso posterior en Cercanías integró el nombre en los desplazamientos metropolitanos, mientras que la fuente del Ejército sitúa la exposición de medios acorazados dentro de la Base El Goloso, sede de la Brigada Guadarrama XII.
La palabra goloso es transparente en el español común: la RAE la deriva del latín gulosus y la define como aficionado a comer golosinas, deseoso de algo o apetitoso. Esa acepción de diccionario, sin embargo, no explica el topónimo madrileño. Las propuestas que relacionan raíces gol-/gor- con terrenos rojizos son especulativas si no van acompañadas de pruebas lingüísticas o históricas más fuertes; por eso, la explicación pública más prudente es que la estación lleva el nombre de un topónimo previo, El Goloso, cuya motivación original sigue sin aclararse.