El nombre **Alcalá de Henares Universidad** es directo, pero concentra mucha historia: identifica el apeadero de Cercanías con la Universidad de Alcalá. Las fuentes oficiales ferroviarias y de transporte sitúan la estación en la carretera del Campus y la recogen como estación de Cercanías Madrid con servicio de las líneas C-2 y C-8, de modo que la razón inmediata del nombre es el acceso al ámbito universitario.
Ese nombre universitario arrastra varios siglos de memoria. Alcalá contó con autorización real para un Estudio General desde 1293, pero la institución que dio fama a la ciudad fue el proyecto universitario de Cisneros en 1499. La propia Universidad de Alcalá lo presenta como un proyecto educativo nuevo, marcado por el humanismo renacentista y por modelos universitarios como París, Salamanca, Bolonia y Lovaina.
La fundación suele vincularse a abril de 1499, cuando el papa Alejandro VI concedió la bula que autorizaba el proyecto universitario en Alcalá. El Colegio Mayor de San Ildefonso se convirtió en el núcleo de aquella ciudad académica, y la UNESCO reconoció después a Alcalá como la primera ciudad universitaria planificada del mundo. Esa es la razón histórica profunda por la que la palabra “Universidad” en una estación suburbana pesa más que una simple indicación de campus.
Uno de los vínculos culturales más sólidos es la **Biblia Políglota Complutense**, impresa en Alcalá por Arnao Guillén de Brocar entre 1514 y 1517 bajo el patrocinio de Cisneros. La Biblioteca Nacional de España la describe como la primera edición completa de la Biblia en varias lenguas, con textos en latín, griego, hebreo y arameo. Por precisión, conviene llamarla primera Biblia políglota completa, no simplemente primera biblia multilingüe.
La historia incluye también ruptura y recuperación. La antigua Universidad de Alcalá se trasladó a Madrid en el siglo XIX y forma parte del origen institucional de la actual Universidad Complutense de Madrid. La Universidad de Alcalá actual fue creada en 1977 como una nueva universidad pública con sede en Alcalá de Henares; por eso el nombre de la estación señala a la vez el campus moderno cercano y una identidad universitaria recuperada con raíces mucho más antiguas.