La estación de Aravaca toma su nombre del lugar al que sirve: Aravaca, hoy barrio de Madrid dentro del distrito de Moncloa-Aravaca. En términos de transporte, la explicación es directa: Adif, Renfe y el Consorcio Regional de Transportes identifican la parada de Cercanías como Aravaca, con servicio en los corredores C-7 y C-10.
Detrás del nombre de la estación hay un topónimo de poblamiento más antiguo. Aravaca no fue siempre solo un barrio madrileño: fue municipio independiente hasta mediados del siglo XX, y el Ayuntamiento de Madrid recoge su anexión a Madrid por el decreto de 28 de octubre de 1949. Memoria de Madrid precisa la cronología práctica: el municipio conservó su autonomía hasta su incorporación a la capital el 20 de octubre de 1951.
La profundidad medieval del nombre también es relevante. Aravaca formó parte de la jurisdicción histórica de la Villa y Tierra de Madrid, y las referencias posteriores hablan del Sexmo de Aravaca, una de las divisiones rurales del territorio madrileño. Por eso, el nombre de la estación no conserva solo un topónimo suburbano, sino también el nombre de una antigua cabecera territorial del oeste y noroeste de la tierra de Madrid.
La parte difícil es el origen de la palabra Aravaca. Joaquín Caridad Arias, en un artículo de los *Anales del Instituto de Estudios Madrileños*, rechaza la explicación popular basada en 'arar' y 'vaca' y propone que Aravaca es una designación étnica relacionada con los arévacos o aravacos celtibéricos. Apoya la propuesta con referencias antiguas a los arévacos, entre ellas la afirmación de Plinio de que el río Areva dio nombre a ese pueblo, y con formas epigráficas romanas como *Aravacorum*.
Esa propuesta es lo bastante plausible para registrarla, pero no lo bastante segura para presentarla como certeza. La tradición local de la Edad Moderna, recogida en las Relaciones Topográficas, ofrecía la pintoresca historia de 'ara, vaca', valiosa como folclore pero débil como lingüística. La cautela moderna aparece en Emilio Nieto Ballester, que señala que Aravaca podría entrar en la discusión, pero debería estudiarse dentro de una serie más amplia de formas parecidas, como Aravacos, Alabacos y Labaco. En la explicación pública, la formulación más segura es por tanto: la estación se llama por Aravaca; el topónimo de fondo podría conservar un antiguo nombre étnico céltico, pero la cuestión sigue discutida.