La estación de Chueca toma su nombre de la plaza situada sobre ella: la plaza de Chueca. El nombre actual de la plaza honra a Pío Estanislao Federico Chueca y Robres, conocido como Federico Chueca, compositor madrileño vinculado de forma estrecha a la zarzuela y al sonido popular del Madrid del siglo XIX.
Antes de llamarse plaza de Chueca, el lugar fue la plaza de San Gregorio o de San Gregorio Magno. La bibliografía madrileña sobre el callejero recoge que el Ayuntamiento dedicó la plaza a Chueca el 26 de agosto de 1943, sustituyendo el antiguo topónimo de San Gregorio, y que el acuerdo se ratificó el 14 de octubre de ese mismo año. Una nota municipal de 2022 confirma también que la denominación actual data de 1943 y recuerda al compositor.
Federico Chueca nació en Madrid el 5 de mayo de 1846 y murió en la ciudad el 20 de junio de 1908. Las fuentes coinciden en presentarlo como una figura central del género chico, la zarzuela breve y popular. Un episodio célebre cuenta que, tras ser encarcelado durante protestas estudiantiles contra el gobierno de Narváez, improvisó unos valses que Francisco Asenjo Barbieri arregló después como Lamentos de un preso; fue un éxito temprano, aunque no el inicio literal de su vida musical.
La conexión más fuerte de Chueca con Madrid es musical y urbana. La Gran Vía, compuesta con Joaquín Valverde y estrenada en el Teatro Felipe el 2 de julio de 1886, convirtió la futura avenida en un retrato cómico y musical de la ciudad antes de que la calle existiera físicamente. La Biblioteca Nacional de España destaca su acogida extraordinaria: permaneció en el Teatro Felipe durante el verano de 1886 y pasó después al Teatro Apolo, donde estuvo tres años más en cartel.
El nombre llegó al Metro más tarde. Un estudio de los Anales del Instituto de Estudios Madrileños indica que la estación del metropolitano recibió el nombre de Chueca el 2 de marzo de 1970, en la prolongación Callao-Ventas de la línea 5, y un documento técnico de Metro de Madrid señala que la estación se creó dos años después de la apertura inicial de la línea 5 en 1968. Hoy el nombre también resume la identidad moderna del entorno: administrativamente Justicia, pero popularmente Chueca, una zona del centro asociada desde finales del siglo XX con diversidad, vida LGTBI, comercio y ocio.