La estación toma su nombre de Eugenia de Montijo, la denominación pública por la que se conoce a Eugenia María Guzmán y Portocarrero. El proyecto biográfico conjunto de la Real Academia de la Historia y Metro de Madrid vincula esta estación con ella, y la documentación municipal del callejero recoge la calle de Eugenia de Montijo en Carabanchel desde 1945.
Eugenia nació en Granada el 5 de mayo de 1826 y murió en Madrid el 11 de julio de 1920. En 1853 se casó con Napoleón III y se convirtió en emperatriz de los franceses, una posición que la situó entre las aristócratas españolas más visibles de la Europa del siglo XIX. La forma "de Montijo" es el nombre histórico por el que se hizo célebre, aunque las fuentes de referencia recuerdan que sus apellidos formales fueron Guzmán y Portocarrero.
La relación con Carabanchel no es solo nominal. La familia Montijo estuvo vinculada a la antigua Quinta de Miranda, en Carabanchel Alto, una posesión ya mencionada en fuentes topográficas del siglo XVI y después integrada en el mundo de la casa de Montijo. En el siglo XIX fue un espacio de jardines, vida social, curiosidad anticuaria y atención arqueológica, sobre todo tras el hallazgo del mosaico romano tardoantiguo de Carabanchel.
Ese ambiente cultural ayuda a entender por qué el nombre arraigó en el distrito. El estudio del Museo de San Isidro sobre el mosaico de Carabanchel describe a María Manuela, condesa viuda de Montijo y madre de Eugenia, como una mujer de grandes inquietudes culturales cuyo círculo incluyó a Stendhal y a Prosper Mérimée. Mérimée llegó a aconsejarle por carta sobre posibles excavaciones en torno al mosaico, de modo que la finca familiar quedó conectada con redes literarias y anticuarias europeas.
La estación actual es moderna: se incorporó a la línea 5 entre Carabanchel y Aluche y abrió el 27 de octubre de 1999. Buena parte de la antigua finca desapareció en el siglo XX, incluido el palacio, derribado hacia 1969; lo que queda en la memoria urbana aparece disperso en nombres como la calle de Eugenia de Montijo, el Parque Eugenia de Montijo y el estanque registrado por el Ayuntamiento de Madrid como elemento del paisaje municipal. La etimología es, por tanto, segura, pero la explicación más completa debe unir la biografía imperial con la finca carabanchelera que mantuvo su nombre sobre el plano.