La estación de Carabanchel recibe el nombre del distrito que la rodea, no de una persona ni de un edificio concreto. Cuando el tramo Callao-Carabanchel de la línea 5 se inauguró el 5 de junio de 1968, el nombre identificaba la cabecera suroeste de la línea con uno de los antiguos núcleos periféricos más conocidos de Madrid.
Detrás del nombre del Metro están los antiguos “Carabancheles”: Carabanchel de Abajo y Carabanchel de Arriba, después llamados Carabanchel Bajo y Carabanchel Alto. El Ayuntamiento de Madrid los describe como dos pequeños pueblos en la orilla derecha del Manzanares, con campos que abastecían a la capital y con un entorno más fresco y verde que atrajo más tarde quintas, palacios y fincas de recreo.
El nombre es mucho más antiguo que el Metro. Una publicación municipal sitúa la primera mención conocida de Carabanchel el 1 de enero de 1181, en un pergamino conservado en el archivo de la catedral de Toledo, cuando Pedro Manrique de Lara y su hermana María cedieron la villa de Carabanchel a Gonzalo Díaz por 100 maravedíes. La bibliografía toponímica cita además la forma medieval Carauanchiel en 1264.
El origen lingüístico está discutido. Ramón Menéndez Pidal incluyó Carabanchel entre nombres prerromanos relacionados con Caravanca, Caravantius, Caravantis y una familia *carau-/*kar- asociada a piedra o roca, lo que permitiría una lectura paisajística como “terreno pedregoso”. Joaquín Caridad Arias, en los Anales del Instituto de Estudios Madrileños, defendió en cambio que Carabanchel debía basarse en el antropónimo Carabantius o Caravantius, con la ch moderna procedente de una palatalización.
La explicación popular del garbanzo es culturalmente atractiva, pero conviene tratarla con prudencia. Los campos de Carabanchel sí estuvieron asociados a la producción agrícola, y el Ayuntamiento menciona los garbanzos en su reseña histórica, pero derivar el nombre de garbanzo o garbanzal parece más una etimología popular que la explicación filológica más sólida. La formulación más segura para el público es, por tanto: la estación toma con certeza su nombre del distrito de Carabanchel; el topónimo del distrito es medieval y probablemente de raíz antigua o prerromana, pero su derivación exacta sigue debatida.