Mar de Cristal se llama así por el lugar situado justo encima: la Glorieta del Mar de Cristal, en Hortaleza. La descripción de la Comunidad de Madrid sobre la prolongación de la línea 4 dice que la estación se encuentra en la glorieta de la que toma el nombre, donde confluyen Ayacucho, Arequipa y la avenida de los Emigrantes.
La glorieta no es un apodo posterior creado por el Metro. El callejero oficial de Madrid registra `GLORIETA DEL MAR DE CRISTAL` como vial código 902, en el distrito 16, con fecha de existencia oficial de 31 de mayo de 1990. Sus direcciones actuales, de los números 1 al 4, figuran dadas de alta el 2 de julio de 1992, varios años antes de la apertura de la estación.
El entorno ayuda a entender por qué el nombre parece más urbano que antiguo. Alrededor de la estación aparecen calles como Mar Adriático y otros viales de Hortaleza con nombres de mares, estrechos y lugares lejanos. El inventario municipal consultado incluso registra calles cercanas con nombres de mares y fechas de existencia oficial de los años cincuenta, por lo que Mar de Cristal encaja mejor como parte de un paisaje local de denominaciones viarias que como un topónimo medieval o rural conservado.
La estación llegó durante la expansión del Metro hacia Hortaleza a finales de los años noventa. La línea 4 alcanzó Mar de Cristal el 27 de abril de 1998, con Canillas y Mar de Cristal como nuevas estaciones de la prolongación Esperanza-Mar de Cristal. La línea 8 llegó el 24 de junio de 1998, al abrirse el tramo Mar de Cristal-Campo de las Naciones, y convirtió la estación en un intercambiador del nordeste madrileño.
La expresión poética “Mar de Cristal” también aparece en el lenguaje bíblico, especialmente en el Apocalipsis, con la imagen de un mar como de vidrio o cristal. Sin embargo, ninguna fuente urbanística, viaria, municipal o de transporte consultada vincula la glorieta madrileña con ese pasaje. En la explicación pública, la formulación más prudente es esta: la estación toma con seguridad su nombre de la Glorieta del Mar de Cristal; el motivo por el que la glorieta recibió ese nombre evocador sigue sin documentarse.