Puerta de Arganda no debe su nombre a una antigua puerta monumental ni a un resto urbano de Vicálvaro. El nombre es funcional y geográfico: señala el punto de Madrid desde el que la línea 9 se encamina hacia Rivas-Vaciamadrid y Arganda del Rey. Además, la estación conecta con la estación ferroviaria de Vicálvaro, de modo que funciona como una verdadera puerta de transporte entre la red urbana madrileña y el corredor sureste.
El lugar que hay detrás del nombre es Arganda del Rey, municipio situado a unos 28 kilómetros al sureste del centro de Madrid. La palabra Arganda es mucho más antigua que el metro. Jairo J. García Sánchez, en el Centro Virtual Cervantes, la interpreta como un topónimo celta que contiene la base indoeuropea *arg-, con el sentido de 'claro', 'blanco' o 'brillante', comparable al latín argentum, 'plata'. Esa explicación encaja con una familia más amplia de nombres de lugar y de agua en los que el brillo o la claridad pudo motivar la denominación original.
La estación abrió el 1 de diciembre de 1998 dentro de la prolongación Pavones-Puerta de Arganda de la línea 9. La Comunidad de Madrid describe ese primer tramo como una ampliación de 4,65 kilómetros al servicio de Vicálvaro, con cuatro estaciones nuevas: Valdebernardo, Vicálvaro, San Cipriano y Puerta de Arganda. Un segundo proyecto, puesto en servicio el 7 de abril de 1999, llevó la línea desde Puerta de Arganda hasta Rivas y Arganda del Rey mediante la concesión TFM.
Esa cronología explica por qué la palabra Puerta es algo más que una metáfora. La Comunidad de Madrid indica que en Puerta de Arganda se inicia la tarifa TFM y la sucesión de zonas B1, B2 y B3. La página del Consorcio Regional de Transportes sigue presentando Puerta de Arganda como estación de la línea 9 en zona A, con correspondencias con Cercanías C-2, C-7 y C-8 y varias líneas de autobús.
Conviene corregir un matiz frecuente en el relato abreviado. La identidad real de Arganda no es solo una marca moderna: la historia local remite a 1583, cuando los vecinos pagaron una gran suma para dejar de ser vasallos del Arzobispado de Toledo y convertirse en villa del rey bajo Felipe II. Los datos censales del INE muestran también que en censos antiguos se usaba la forma Arganda, por lo que el nombre oficial moderno Arganda del Rey debe leerse a la vez como forma administrativa y como memoria histórica.