La estación de Velázquez se entiende mejor como una estación nombrada por una calle. La propia ficha histórica de Metro de Madrid la sitúa en la calle de Goya, entre las calles de Velázquez y Castelló, y explica que la calle de Velázquez recibe su nombre en honor de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. Por tanto, la estación conmemora al pintor a través de la toponimia urbana del entorno, no mediante una dedicatoria independiente documentada por Metro.
El nombre anterior que hay detrás de la estación pertenece al ensanche decimonónico del distrito de Salamanca. La calle de Velázquez se convirtió en una de las vías norte-sur importantes de ese barrio planificado, paralela a Serrano, y Metro recuerda que en sus comienzos contó con un bulevar central que fue desmontado con el aumento del tráfico rodado en el siglo XX. Dedicar una calle tan destacada a Velázquez encajaba con la costumbre madrileña de convertir la historia, la literatura, la política y el arte nacionales en geografía cotidiana.
Diego Rodríguez de Silva y Velázquez nació en Sevilla en 1599 y murió en Madrid en 1660. Las referencias del Prado y de la Real Academia de la Historia lo identifican como el pintor sevillano que entró al servicio real tras trasladarse a Madrid, donde desde 1623 trabajó para la corte de Felipe IV. Su carrera no fue solo artística, sino también palatina: con el tiempo ascendió dentro de la casa real, y ese estatus tardío ayuda a explicar por qué su imagen en Las Meninas tiene sentido social y político además de artístico.
La obra más asociada a su nombre es Las Meninas, pintada en 1656 en el Alcázar de Madrid y conservada hoy en el Museo Nacional del Prado. El Prado la describe como un complejo retrato cortesano en el que Velázquez se representa pintando mientras la infanta Margarita, sus acompañantes y los reflejos de Felipe IV y Mariana de Austria comparten el mismo mundo pictórico. La cruz roja de la Orden de Santiago que aparece después sobre el pecho de Velázquez es un símbolo fundamental, pero la historia popular de que Felipe IV la pintó personalmente debe tratarse como tradición, no como hecho probado.
Para el nombre de la estación, la evidencia es sólida: la documentación histórica de Metro conecta directamente la localización de la estación con la calle de Velázquez y afirma que esa calle honra al pintor. No se ha localizado en las fuentes accesibles consultadas la fecha municipal exacta en que se asignó el nombre a la calle. La apertura de la estación en 1944 sí queda clara, con inauguración oficial el 23 de marzo y comienzo del servicio público al día siguiente según el relato histórico de Metro.