La estación de República Argentina toma su nombre de la plaza de la República Argentina, la glorieta situada sobre los andenes de la línea 6 en Chamartín. En términos de transporte, responde a un patrón habitual de Madrid: la estación adopta el nombre del espacio público al que sirve, y ese espacio público está dedicado a la República Argentina.
El nombre anterior que hay detrás de la estación no es, por tanto, una persona ni un antiguo núcleo local, sino un país. La plaza nació como un homenaje madrileño a Argentina, dentro de un entorno del norte de Madrid donde conviven varios nombres cívicos relacionados con América, aunque el barrio oficial inmediato es El Viso y no Hispanoamérica. La ficha municipal de la Fuente de los Delfines da la dirección en la plaza República Argentina 1 y sitúa el conjunto en El Viso / Chamartín.
El carácter conmemorativo de la plaza está especialmente bien documentado por su fuente. El catálogo patrimonial del Ayuntamiento de Madrid explica que el origen de la fuente está en un concurso convocado en 1949 para levantar un Monumento a la Nación Argentina en esa misma plaza. El proyecto ganador nunca se construyó completo; sólo pervivió una parte del elemento de agua, que Manuel Herrero Palacios acabó simplificando en la fuente trilobulada con delfines de bronce de Cristino Mallo.
Por eso muchos madrileños conocen el lugar como la plaza de los delfines. Los delfines quedaron asociados a la fuente desde los años sesenta, pero el conjunto tuvo una historia material compleja: fue desmontado por obras viarias y volvió a montarse en 1969. El metro llegó después, cuando se inauguró en octubre de 1979 el primer tramo de la línea 6 entre Cuatro Caminos y Pacífico; la prensa de la época señaló que el acto oficial se celebró precisamente en la estación de República Argentina.
La ficha debe conservar la etimología vinculada al país, pero corregir el contexto local. La evidencia más sólida indica: estación llamada por la plaza de la República Argentina; plaza dedicada a Argentina; localización en El Viso, Chamartín. El patrón más amplio de nombres latinoamericanos en partes de Chamartín es un contexto útil, pero no conviene presentarlo como si todas las calles cercanas, o el barrio de esta estación, pertenecieran a Hispanoamérica.