El nombre de la estación es directo y geográfico: **Casa de Campo** alude a la Casa de Campo de Madrid, el gran parque y espacio histórico situado junto a la parada. La estación da servicio a una de las entradas meridionales del parque, cerca de Batán, el Zoo, el Parque de Atracciones y el Anillo Verde Ciclista.
El topónimo que hay detrás no es una expresión moderna genérica, sino una propiedad histórica. La declaración patrimonial de la Comunidad de Madrid explica que Francisco de Vargas, consejero real, construyó una villa o 'casa de campo' en terrenos familiares de la margen derecha del Manzanares, junto a la desembocadura del arroyo Meaques. Aquella casa, vinculada después a la finca de los Vargas, dio nombre al conjunto real posterior.
Felipe II comenzó a formar la finca en los años en que Madrid se consolidaba como villa de corte. La propiedad de los Vargas, con palacete y huertas, ya estaba incorporada al conjunto en 1562, y el rey encargó a Juan Bautista de Toledo acondicionar la casa y los jardines inmediatos como residencia real. Con el tiempo, la Casa de Campo se convirtió en un paisaje de caza y recreo de la monarquía, ampliado y transformado por reyes posteriores.
Su historia pública cambió bruscamente en 1931. Tras la proclamación de la Segunda República, los bienes de la Corona fueron incautados por decreto y la Casa de Campo y el Campo del Moro se cedieron a Madrid para parques de recreo e instrucción; los materiales municipales sitúan la primera apertura pública el 1 de mayo de 1931. Durante la Guerra Civil, el parque formó parte del frente occidental de Madrid, y la documentación interpretativa oficial señala que aún pueden encontrarse restos de fortificaciones bélicas.
La estación de metro no debe tratarse como una estación inaugurada en 1961, aunque el antiguo Suburbano que atravesaba esta zona sí procede de esa época. Casa de Campo se inauguró el 22 de octubre de 2002 como nuevo intercambiador, con la línea 5 prolongada hasta allí como cabecera y la línea 10 continuando hacia Colonia Jardín y después Puerta del Sur. La etimología, por tanto, es segura, aunque conviene matizar algunos datos habituales: las páginas municipales dan 1.535,52 hectáreas para el parque gestionado, mientras que la cifra muy repetida de 1.722,6 hectáreas aparece en descripciones más amplias que pueden incluir áreas vinculadas como el Club de Campo.