La estación de Metro Pinar del Rey toma su nombre del entorno de Hortaleza, no de un fundador de la estación ni de una figura del proyecto metropolitano. Cuando la nueva parada de la línea 8 se inauguró el 15 de enero de 2007, el Ayuntamiento de Madrid la situó en el eje de la Gran Vía de Hortaleza, entre Colombia y Mar de Cristal, para dar servicio a la población del área de Pinar del Rey.
El nombre antiguo que hay detrás de la estación pertenece a un paisaje. Antes de conocerse como Pinar del Rey, las fuentes oficiales y locales identifican el lugar como el Cerro del Centinela. El 26 de marzo de 1896 se celebró allí la primera Fiesta del Árbol documentada en Madrid, una gran ceremonia cívica de plantación destinada a fomentar el arbolado urbano y el aprecio público por los árboles.
La parte regia del topónimo parece proceder de aquella ceremonia. Alfonso XIII estaba previsto en el acto, pero se encontraba indispuesto, de modo que las infantas Isabel y Eulalia plantaron el árbol asignado al monarca. Por esa asociación con el rey, el antiguo Cerro del Centinela pasó a recordarse como Pinar del Rey.
Este origen es más preciso que decir simplemente que el distrito tuvo bosques reales. La fiesta de 1896 fue promovida por figuras como el ingeniero de montes Ricardo Codorníu y el arquitecto y diputado Mariano Belmás, organizada por instituciones públicas y patrocinada por la reina regente María Cristina. Fue un acto cívico y educativo organizado, no una prueba, en las fuentes disponibles, de una finca forestal propiedad de la Corona.
El barrio moderno creció mucho después, cuando Hortaleza dejó de ser un municipio independiente y el norte de Madrid se urbanizó. La estación conserva así un nombre con varias capas: una parada de Metro de 2007 llamada por un barrio actual, un barrio llamado por un espacio verde superviviente y un espacio verde cuyo origen documental más sólido es una fiesta arbolista de finales del siglo XIX vinculada al niño rey Alfonso XIII.