La estación de La Rambla toma su nombre del topónimo cosladeño La Rambla, no de una persona. El acceso que recoge el Consorcio Regional de Transportes de Madrid está en la calle Honduras, y las referencias municipales sitúan La Rambla como un eje urbano con equipamientos cívicos, culturales, comerciales y deportivos cercanos, más que como una denominación conmemorativa aislada.
La palabra antigua que hay detrás del nombre es rambla. La Real Academia Española la hace proceder del árabe andalusí rámla, y este del árabe clásico ramlah, con el significado de arenal, y la define en primer lugar como el lecho natural de las aguas pluviales cuando caen copiosamente. Toponomasticon Hispaniae ofrece la misma raíz árabe y la relaciona con la hidronimia y con el castellano y catalán rambla.
En Coslada, sin embargo, la evidencia apunta ante todo a un topónimo urbano moderno. Documentación municipal describe el Parque del Lago como situado en Valleaguado y en el eje del paseo de La Rambla, y otra publicación del Ayuntamiento presenta La Rambla como un área impulsada desde 2008 hasta convertirse en un eje social y cívico entre la calle Honduras y la avenida de los Príncipes de España. Esto explica que el nombre de la estación sea localmente reconocible aunque la ficha oficial de transporte solo indique el acceso por la calle Honduras.
Ese doble significado es importante. Una rambla puede ser un cauce seco o intermitente modelado por la escorrentía, pero en el vocabulario urbano español también puede significar un paseo ancho, a menudo arbolado. La Rambla de Coslada funciona hoy en este segundo sentido como corredor ciudadano: en su entorno aparecen referencias al Centro Multifuncional La Rambla, el Centro de Mayores La Rambla, el pabellón deportivo, el centro comercial y el Parque del Lago.
Por eso conviene ajustar la explicación actual. El origen árabe y el sentido paisajístico general de rambla están bien respaldados, y la relación de la estación con el área local de La Rambla es muy probable. Lo que no queda demostrado es la narración concreta de que el nombre cosladeño conserve la memoria de cauces estacionales que drenaban hacia el Henares; puede ser una interpretación razonable, pero no se ha encontrado una fuente municipal, archivística o histórica que la confirme para este topónimo exacto.