La estación de Metro llamada **Begoña** toma su nombre de su entorno inmediato: el ámbito residencial de Virgen de Begoña, junto al extremo norte del paseo de la Castellana y cerca del complejo hospitalario de La Paz. La información actual del CRTM sitúa Begoña en la línea 10 y recoge accesos por Ciudad Sanitaria La Paz y por San Modesto, lo que encaja con su posición entre el lado hospitalario y el lado del barrio de Begoña.
El origen más profundo del nombre es religioso. **Nuestra Señora de Begoña** es la advocación mariana asociada al santuario situado en las alturas de Bilbao. El propio santuario presenta a la Virgen de Begoña como patrona de Bilbao y Bizkaia, y en Bizkaia la devoción se conoce popularmente como la **Amatxu**, 'la madre'. Por tanto, el nombre de la estación traslada a Madrid una denominación devocional bilbaína y vizcaína a través de un topónimo local.
El topónimo madrileño pertenece a la historia de la vivienda pública de posguerra. Fuentes municipales y arquitectónicas identifican la zona como **Poblado de Absorción** o **Unidad Vecinal de Absorción Virgen de Begoña**, proyectada desde 1957 y construida durante los años siguientes por organismos públicos de vivienda. Las fuentes del Ayuntamiento la describen dentro de las operaciones de realojo y emergencia de Madrid, como una actuación periférica densa situada en un emplazamiento difícil entre grandes vías, ferrocarril, hospitales y áreas industriales.
Ese contexto es importante porque matiza una lectura puramente devocional. Begoña no es solo el nombre de una imagen mariana colocado en un plano de Metro; es también el nombre de un barrio concreto de mediados del siglo XX, marcado por el crecimiento acelerado de Madrid y por las políticas de vivienda empleadas para absorber presión demográfica. El cercano Hospital La Paz abrió en 1964 y acabó convertido en uno de los grandes complejos hospitalarios madrileños, de modo que la estación sirve hoy tanto a una memoria residencial de los años cincuenta y sesenta como a un gran paisaje sanitario.
Una parte de la explicación existente debe tratarse con cautela. **Begoña** es con seguridad un topónimo antes de ser nombre personal o nombre de estación, pero su etimología lingüística está discutida. Una guía onomástica moderna señala que la segmentación popular **bego oina**, a menudo glosada como una frase relacionada con estar 'a los pies', es considerada sin base por Euskaltzaindia; también recoge la opinión de Patxi Salaberri de que muchos topónimos acabados en **-oña** pueden proceder de nombres de persona. Para la estación, por tanto, la evidencia más sólida es el barrio madrileño y la advocación mariana, no un significado literal vasco preciso.