La estación madrileña de Metro se llama así, de forma inmediata, por la Avenida de Guadalajara. Memoria de Madrid, con material procedente del Archivo fotográfico de Metro de Madrid, indica que la estación está en San Blas-Canillejas y se sitúa bajo la confluencia de la Avenida de Guadalajara con la Avenida de Canillejas a Vicálvaro, 'de la que toma nombre'.
Ese odónimo lleva al este de Madrid un topónimo mucho más antiguo. Guadalajara es la capital de la provincia homónima, al nordeste de Madrid y junto al río Henares. Su nombre no es una denominación conmemorativa moderna, sino la continuación romance de un topónimo árabe medieval documentado en formas como Wad al-Hayara, Wadi al-Hiyara o Wadi al-Hijara.
La grafía exacta varía porque los nombres árabes medievales pasan por transcripciones latinas, romances y académicas modernas, pero el sentido se explica de manera constante en torno a la piedra: 'río de piedras' o 'valle de piedras'. El Tesauro de Toponimia Histórica del Ministerio de Cultura señala que el topónimo árabe conservado fue Wadi-I-Hiyara y que la forma actual Guadalajara aparece ya en documentación de 1341. La historia turística municipal de Guadalajara también relaciona Wad al-Hayara con el antiguo nombre prerromano Arriaca.
El nombre de la estación pertenece a la prolongación de la línea 2 desde La Elipa hasta Las Rosas, abierta en 2011. La página del proyecto de la Comunidad de Madrid describe Avenida de Guadalajara como una de las nuevas estaciones, sencilla y de dos niveles, situada en la avenida de la que toma su nombre. La estación abrió con el resto de esa prolongación el 16 de marzo de 2011, incorporando un topónimo medieval castellano-árabe al mapa contemporáneo del transporte madrileño.
Por tanto, la idea principal de la redacción existente es correcta, pero conviene explicar bien la cadena: estación por la avenida, avenida por la ciudad de Guadalajara y, solo después, el topónimo árabe. La afirmación de que la avenida sea la vía principal hacia Guadalajara resulta plausible como intuición geográfica, pero no quedó sustentada por las fuentes más sólidas encontradas; la carretera principal madrileña hacia Guadalajara es el corredor de la A-2, no esta avenida local. Los datos sobre el Palacio del Infantado son relevantes para la ciudad de Guadalajara, pero secundarios para el origen del nombre de la estación.