El nombre de la estación es directo y funcional: **Campus de Somosaguas** identifica la parada de Metro Ligero que da servicio al campus de Somosaguas de la Universidad Complutense de Madrid, en Pozuelo de Alarcón. El Consorcio Regional de Transportes la incluye dentro de la red de Metro Ligero, y Metro Ligero Oeste la describe como una estación de la línea ML2 situada en el campus universitario de la UCM.
Detrás del nombre universitario está el topónimo antiguo **Somosaguas**, ligado al paisaje de Húmera y Pozuelo mucho antes de la llegada del tranvía. La bibliografía histórica recoge formas como **San Juan de Sumas Aguas** y relaciona el nombre con la abundancia de agua. Un estudio de los *Anales del Instituto de Estudios Madrileños* cita testimonios antiguos según los cuales Sumas Aguas se llamaba así por sus muchas y buenas aguas.
La capa universitaria pertenece al siglo XX. La documentación de la UCM afirma que el Campus de Somosaguas se creó en 1968, y la propia universidad fecha en ese año el edificio principal de Económicas. La antigua Facultad de Ciencias Políticas y Económicas pasó por San Bernardo y por la Ciudad Universitaria antes de la posterior separación de Económicas y Políticas; para 1971, Económicas ya estaba en Somosaguas.
El contexto político de la redacción actual es relevante, pero conviene formularlo con precisión. La historia oficial de la Facultad documenta el movimiento estudiantil antifranquista, el concierto de Raimon de 1968 y el traslado posterior de estos centros; además, crónicas de prensa describen las instalaciones de Somosaguas como una forma de alejar de Moncloa uno de los centros universitarios más combativos. Eso apoya la interpretación, aunque es mejor presentarla como un motivo histórico documentado por esas fuentes y no como la única razón probada del topónimo.
El trasfondo medieval y ambiental enriquece el nombre. La historia municipal de Pozuelo señala que la entidad primitiva incluía los caseríos de San Juan de Somosaguas y San Pedro de Meaque, ambos despoblados durante el conflicto entre Pedro I y Enrique II. La memoria local también conserva la referencia a una desaparecida Fuente de Somosaguas de aguas ferruginosas, un detalle coherente con la lectura del topónimo en clave de agua.