La parada del tranvía de Parla llamada **Julio Romero de Torres** se entiende, ante todo, como un nombre tomado de la calle. El Consorcio Regional de Transportes de Madrid sitúa oficialmente la estación en superficie en la **calle Julio Romero de Torres, 2**, de modo que la parada adopta el nombre de la vía donde se encuentra.
Detrás de esa calle está Julio Romero de Torres (1874-1930), uno de los pintores cordobeses más conocidos. Nació en una familia vinculada al arte: el Museo del Prado recuerda que su padre, Rafael Romero de Barros, fue pintor y conservador del Museo Provincial de Bellas Artes de Córdoba, un entorno decisivo para la vocación de Julio desde niño.
La trayectoria de Romero de Torres se movió entre Córdoba y Madrid. Enseñó en Córdoba a comienzos del siglo XX, se integró en ambientes artísticos madrileños y en 1916 fue nombrado profesor de ropaje de la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Sus obras de madurez se hicieron famosas por el dibujo preciso, los tonos oscuros y fríos, las figuras femeninas en primer plano y los fondos simbólicos de paisaje o arquitectura vinculados a Andalucía y Córdoba.
El nombre conserva además una resonancia cultural que va más allá de Parla. El museo municipal cordobés dedicado al pintor lo presenta como uno de los artistas españoles relevantes de finales del siglo XIX y principios del XX, y conserva obras como *La Chiquita Piconera*, *Cante Hondo*, *Poema a Córdoba*, *El Pecado* y *La Gracia*. El museo abrió en 1931, un año después de su fallecimiento, a partir de una donación familiar de obras.
Para la estación, la prueba es sólida aunque algo indirecta. La fuente oficial de transporte acredita el nombre actual y la ubicación en la calle homónima; las fuentes artísticas autorizadas identifican a la persona que hay detrás de esa denominación. Lo que no se ha encontrado es el expediente municipal original de rotulación de la calle en Parla, por lo que quedan abiertos la fecha exacta y el texto formal del homenaje urbano.